Noches cálidas… ¿o debería decir calientes?

 

Anoche me masturbé mucho pensando en ti. No sabes lo que me seducía estar ahí a tu lado, oliendo tan bien, tocándome mientras tu dormías. A veces pensaba que ojalá te despertaras y me follaras sobre la marcha y otras, en lo bien que estaba así dejándome llevar por mi imaginación.

La verdad es que el pensamiento que me llevó a tocarme tanto y con tantas ganas fue, básicamente, una propuesta que quiero hacerte. Y es que nos vamos de fin de semana y me gustaría estar a tu disposición para todo lo que quieras. Por mi parte me comprometo a seguir llevando la inicitiva, ser proactiva, estar totalmente depilada y no llevar bragas en ningún momento. Y por la tuya espero que hagas conmigo lo que quieras, como quieras, donde quieras y cuando quieras. Me excita mucho darte placer…

El caso es que con esa idea empecé a ver e imaginar cosas y tuve dos orgasmos brutales mientras tú dormías. Todo empezó porque empecé a pensar en tu boca en mi clítoris, lamiendo una y otra vez hasta llevare al orgasmo. Y, una vez conseguido tu objetivo, había una hermosa y enorme polla que también necesitaba que le dieran cuidados. Y me la metiste y empezaste a follarme una y otra vez, cambiando de postura y haciéndome sufrir, porque yo seguía a mil. Por supuesto, mientras pensaba en esto me acariciaba y notaba cómo mis labios se abrían y se humedecían cada vez más.

Y cuando estaba muy excitada, me la sacaste y me la metiste en la boca. Ya sabes cómo me excita seguir tu polla grande, dura y tersa crecer y humedecerse dentro de mi boca. Y la tenías muy grande y muy dura. Así que me puse como una loca a chupártela mientras te la agarraba con fuerza y me tocaba. Mientras tú guiabas mi cabeza hacia ella. Y, mientras en la vida real y en mi fantasía seguía tocando mi clítoris, que estaba tan hinchado que tenía que tocarlo con delicadeza, tu polla comenzó a hincharse hasta que te corriste y me llenaste la boca de semen. Ese pensamiento me puse tan a mil que tuve mi primer orgasmo en la cama.

Pero te seguía viendo a mi lado y mi imaginación estaba disparada, así que después de limpiarte bien la polla con mi lengua, te pusiste encima de mí y me la metiste. Y me volvia excitar, claro, ya sabes la facilidad que tenemos las mujeres y mi fantasía y mi realidad, pese a los orgasmos, seguían a mil. Te costó volver a excitarte, pero nos tocamos y besamos durante un buen rato y, aunque no con la vigorosidad de antes, volviste a empalmarte y moverte encima de mí.

Mmmmmm, qué gustazo. Pero apenas te sentía de lo abierta y lo húmeda que estaba. Me cambiaste de postura y me pusiste a cuatro patas y empezaste a clavármela con fuerza. Estábamos muy mojados. En un momento dado, me la sacaste y empezaste a jugar con el vibrador mientras frotabas tu polla por mi culo, lubricándolo y haciendo que deseara que me la clavaras. Cogí tus dedos, los chupé y los acerqué a mi culo, para que jugaras un poco con él, pero estaba tan dilatada que tardaste poco en meterme la polla.

Entre la presión del vibrador y la tuya, que era delicada y cuidadosa, me sentía totalmente llena, el dolor se mezclaba con el placer y el mismo dolor me daba más y más placer. Así que abrí bien mi culo con mis manos y te pedí que me la clavaras hasta el fondo. Me diste un azote, me agarraste del hombro y tiraste de mí hasta que tus huevos quedaron en contacto con mi coño. Y empezaste a follarme con fuerza. Y sentí, vaya que si lo sentí, cómo te empezabas a correr y en ese mismo momento me corrí yo también. De nuevo, por partida doble, en la vida real y en mi fantasía. Tus espasmos me provocaron espasmos que te provocaron más espasmos y tuvimos un orgasmo largo y muy intenso…

En fin, eso fue lo que estuve pensando anoche mientras me tocaba una y otra vez… Pero mi pregunta es… ¿quieres tener a una chica como yo a dispuesta a satisfacer todos tus deseos este fin de semana???

Comenta algo si te apetece