Eres mágico
Nunca nadie me había hecho sentirme tan especial.
Muchas gracias 
Nunca nadie me había hecho sentirme tan especial.
Muchas gracias 
Después de nuestra conversación, miles de pensamientos me asaltan. No, no es cierto que Jon no esté, a veces asoma tímidamente la cabecita, pero está demasiado cansado de problemas…y sólo de vez en cuando, cuando las ganas pueden a la pereza y la acción a la inmovilidad, la saca de nuevo.
Lo que Jon no parece haber notado es que últimamente saca más la cabecita que en los meses anteriores. Y es que tocar fondo es lo que tiene, tarde o temprano, uno tira hacia arriba, aunque siempre es mucho más lento de lo que nosotros quisiéramos. Y, la mayoría de las veces, no somos conscientes de que estamos empezando a subir cuando hemos avanzado mucho camino (desgraciadamente las crisis mentales no se solucionan de la noche a la mañana).
Lo más difícil de todo es no perder el norte. Y para eso es importante no abandonar las cosas que nos hacen sentir bien. Sí, no evitan la tristeza, porque por desgracia hasta en las cosas buenas las malas acompañan, pero al menos consuelan y nos ayudan a ver los dos lados de la balanza, al menos por un instante.
No existen las recetas instantáneas, pero tarde o temprano, todo pasa… Sé que no consuela, pero es la única verdad que conozco…
Ya te lo he dicho, te quiero y quiero estar contigo, me da igual que me dejes ayudarte o no, que necesites tiempo, que necesites espacio, aléjate pero no te vayas. No creo que sea lo que merezcamos ni necesitemos ninguno de los dos. Yo me niego a sacar de mi vida a alguien que me dá tanto y tan bueno, aunque él no termine de creérselo. Y, si me tengo que creer tus palabras, yo también te doy lo mismo a ti, aunque no haya conseguido con eso mitigar tu tristeza.
Ya que no me dejas ayudarte, al menos déjame quererte…
Bueno, no ha desaparecido del todo, pero no le encuentro a menudo. Hace tiempo que aparece muy poco, se ha metido en la cueva (o en el corsé) y sale en contadas ocasiones.
Jon está jodidamente mal mentalmente, le parece estar viviendo una vida extraña, desubicada, como si en vez de estar viviendo su vida la estuviera viendo desde fuera. La pasividad y fatalidad se ha instalado permanentemente en su cabeza. A Jon no le gusta su vida y lo remata con la estupidez de no querer cambiarla.
Es cierto, te he mentido, por segunda vez (cuando lo más fácil hubiera sido no hacerlo ninguna, o al menos retractarse una vez hecho). La he visto más veces, me gusta hablar con ella, tiene un optimismo que me sienta muy bien y llena mi ego. No hay nada más allá. Pero como está claro que es un problema, romperé mi relación con ella, no más "ella" a partir de ahora. No me cuesta hacer esto.
Una vez dicho esto, volvamos a Jon. Jon no es feliz a pesar de que Rebeca le da cosas muy buenas. Analiza la vida que lleva con Rebeca y en apariencia es todo perfecto. Le gusta verla cocinar, salir de paseo con ella, tomar unas cervezas, emporrarse hasta la muerte, su inteligencia, su actividad, el increible sexo… en fin, cosas muy buenas, lo que soñó que quería en una mujer. Pero no le gusta su vida (y además le da un poco igual).
¿Sabes?, acabo de ver en este blog que el 16 de septiembre, hace (casi) un año, puse en una entrada algo que debo recordarme ahora:
"No quiero hacerla daño"
Sé que es tarde para eso, pero pronto para no volver a hacerlo. No tengo mi cabeza bajo control, así que haré algo que ha funcionado muy bien en mi vida: daré un paso atrás, me meteré en la cueva con mis mierdas y saldré cuando haya podido (o querido) limpiar toda la basura.
Te quiero mucho guapa, eres lo único que me mueve ahora, pero debo haberme convertido en un tipo muy complicado y no voy a seguir salpicándote con mis problemas ni mis mierdas, ya tienes bastantes con las tuyas. No te mereces eso. No sé si cuando salga de la cueva estarás o no estarás, en cualquier caso habrá merecido la pena estar contigo.
Un beso, amor
Sigo echando de menos a Jon… aún no me ha respondido si le apetezco o no, ya no comenta las fotos en Flickr y apenas me envía ninguna. Le hice algunas propuestas para mi cumpleaños, pero aún no me ha concretado nada. Ni tampoco para la "Noche en blanco". Sé que ha estado fastidiadillo y por eso no he querido achucharlo -más que en el sentido literal de la palabra-, pero le echo de menos.
Pero lo que más echo de menos de él, es que no sea sincero conmigo. Sé que no me ha contado todo lo que tenía que contarme y que me oculte cosas y me mienta me sienta fatal, por eso a veces me quedo seria y pensativa. Y, aunque yo sea una persona poco rencorosa, para poder pasar página necesito, además de las disculpas, saber la verdad. Y no me la dice, supongo que, como siempre, por evitar la confrontación. Por ahí se equivoca y no sabe cuánto… sus mentiras, en estos momentos, son lo único que me separan de él. Porque si no hay nada que ocultar, ¿por qué lo ocultas?
Hace poco me dijo "si esta persona supusiera un problema para nosotros, dejaría de tener contacto con ella". No se lo he dicho hasta ahora, ni, por supuesto, pretendo decirle lo que tiene que hacer, pero ya ha supuesto un problema para nosotros, muy gordo, el más gordo que hemos tenido. Y, siendo coherente con sus propias palabras, lo que debería hacer es romper el contacto con ella.
Pero no soy yo quien se lo tengo que pedir, tiene que salir de él. Sí como dijo, supone un problema -y lo supone, porque no ha sido ni es sincero conmigo, me dá igual lo que me diga, lo sé, sé que no ha quedado sólo con ella un día a comer y otro por la noche, han sido más veces, así que me ha seguido mintiendo-, debería hacer lo que me ha dicho. Puede mentirme, desde luego, pero lo sabré, aunque no diga nada. Lo único que está consiguiendo así es que pierda la confianza en él…
Así que o bien es sincero y admite que le diga que algo no me gusta cuando no me gusta y está dispuesto a, en un momento dado, a hacer las cosas de otro modo -que no a dejar de hacerlas-, o rompe toda relación con ella. Es así de simple. ¿O acaso no era sincero cuando decía que yo estaba por encima de todo lo demás? Ya no sé qué creer…
Muchas veces pienso en él diciéndome "no te quiero perder", pero creo que llega el momento de decir "sé sincero conmigo o me perderás". Estoy muy quemada en ese sentido. Una vez le dije que lo que menos tolero es la mentira. Y Jon ha cruzado esa raya y, o empieza a ser sincero o no sé cómo va a terminar todo esto. De momento, sólo sé que me ha hecho y me está haciendo mucho daño.
Quiero que vuelva Jon, el Jon que me enamoró, con el que hablaba de todo y que me hablaba de todo -menos un poquito, todos necesitamos nuestra intimidad-. Creo que todo ha mejorado desde que hablamos del tema, pero hasta que no me cuente lo que no me ha contado, no podré estar al 100×100 con él…