Ante todo, mucha calma
Te lo dices tú y me lo digo yo. Supongo que nos lo decimos los dos, tú por unas cosas y yo por otras. Quiero que todo te salga bien, quiero que seas feliz pero sobre todo, deseo que no te arrepientas de la decisión que has tomado. A veces temo que puedas llegar a odiarme si las cosas no salen como te mereces, porque no puedo evitar sentirme preocupada por todo lo que estás pasando y lo que puede llegar a pasar. Sé que no es culpa mía pero, reconócelo, algo sí he tenido que ver…
No es la primera vez que me dices que qué hacemos para no aburrirnos. Por un lado me divierte esa pregunta, por otro, me provoca cierta inquietud. Tu gran pega, el aburrimiento. Creo que yo veo las cosas de otro modo. Nos podemos divertir mucho haciendo cosas juntos y, cuando no haya cosas para hacer a modo binomio, también podemos estar juntos haciendo cosas por separado. Me encanta hacer cosas contigo, desde una tortilla, hasta ver un partido, o fisgar el facebook B pero también disfruto mucho mucho leyendo un libro, escribiendo o dándome un buen baño y haciendo muchas otras cosas que, teniéndote cerca, son mucho más agradables. Y también me gusta ir al gimnasio, encerrarme con el piano, o dedicarme unas horas a cosas de chicas y, eso, mejor en solitario.
Por lo que me has contado, imagino que en el fondo tú sales de una monotonía brutal y te acojona un poco volver a caer en ella, pero creo que conseguirás encontrar tu equilibrio entre qué hacer solo, qué hacer teniéndome cerca y qué hacer conmigo (aunque esto último suene un poco feo). Yo ya he conseguido encontrar el mío con las horas de trabajo, pero quiero encontrarlo ahora con mis actividades y contigo: quiero tiempo para tí, para mí y para nosotros. Igual es que el estar enamorada me nubla un poco la razón, pero creo que tenemos algo muy bonito que puede ser aún mejor si conseguimos centrarnos y poner cada cosa en su sitio.
Y sí, no puedo evitar preguntarme, a pesar de cómo van las cosas, si volverás con ella. Pero es un planteamiento que prefiero no hacerme.
Creo que llega el momento de intentar ser felices. Y te aseguro que voy a intentar que lo seamos. Es lo único que quiero prometerte.