Dos palabras
TE QUIERO 
Me duele que estés así. Verte tan triste, tan alicaído, me mata. Bueno, no es cierto lo que estoy diciendo. Me mata saber que estás así de triste y no poder estar a tu lado. Sé que no tengo la llave de tu felicidad, ojalá la tuviera, entonces estarías todo el día con una sonrisa de oreja a oreja. Pero me dá rabia pensar que lo único que puedo hacer por ti, es lo único que no puedo hacer… simplemente estar contigo.
Quiero que sepas que aunque no esté, estoy. Estás casi constantemente en mis pensamientos. Apenas sales de ellos. No estoy preocupada porque sé que eres fuerte, porque sé que esto es pasajero y porque sé que vas a estar mejor, por mucho que tú andes excéptico por la vida. Tal vez tardes más o tardes menos, eso nadie lo puede adivinar y menos yo que no tengo bola de cristal. Pero sé que lo conseguirás, que llevarás tu vida hacia un lugar en el que te sientas más lleno. Probablemente no sea tampoco perfecto porque la perfección no existe, pero sí mejor.
Sé que te repito muchas veces ese mensaje. Probablemente porque soy una buscadora nata. Mi madre siempre me ha dicho una frase en mis rupturas de pareja, cambios de trabajo… "si no eres feliz, ¿por qué no lo dejas?" que para lo bueno y lo malo, me aplico habitualmente. Siempre busco lo mejor para mí. A veces no lo consigo, pero al menos lo intento y, el resultado después de cada cambio es para mejor. En ocasiones y de manera temporal, todo va a peor, pero al final de las batallas, resulta que he salido ganando mucho más que lo que he perdido en el camino.
Sin embargo, aunque tenga más experiencia que tú… siento el mismo pánico cada vez que me enfrento a una situación nueva. Te entiendo muy bien, bicho. No me voy a enfadar porque estés disperso, triste, ausente, malhumorado o incluso cafre -y mucho menos si no lo estás-. ¡QUE NO LO ESTÁS!, al menos cuando estás a mi lado. Sé que esto es muy duro para ti y lo que menos quiero es ponértelo más complicado.
Estoy contigo para quererte y ayudarte. Y el que ahora no estés bien no hace ni que te quiera menos ni que desee menos tu compañía, al contrario, hace que te valore más. Las personas, al menos las sinceras, tienen sentimientos y los demuestran y no siempre son agradables. No me importa, quiero estar contigo, no con tu cara más amable. Sólo eso no eres tú.
Pero no todo son pensamientos poco alegres. Sabes… en breve, te voy a poder coger de una oreja, meterte en la cama, dejarte dormir hasta que descanses, comer platos ricos contigo y hacer el amor cuantas veces nos apetezca. Fumar porros y reírnos, beber mojitos y cervezas o simplemente tirarnos en el sofá y acariciarnos en silencio.
Cuando te pongas triste, piensa en eso. Probablemente ese pensamiento sólo hará que esboces una leve sonrisa pero para mí no hay nada más bonito que ver tu labios iluminados y tus ojos brillar.
Un beso, guapo.
No tengo ojos para otro hombre que no seas tú. Y eso no quiere decir que no los vea, que no los mire o que no me parezcan guapos o atractivos. Simplemente significa que lo que hay en tí me gusta tanto y me llena de tal manera que dudo mucho que ninguno pueda interesarme en absoluto.
En estos últimos meses te he ido conociendo poquito a poco y, al mismo tiempo muy deprisa. Pocas cosas hay en tí que no me gusten y, son tan mínimas, que ni me preocupo por ellas. Sin embargo, hay tantas cosas en tí que me fascinan… Siento la necesidad de conocerte más, de disfrutarte más, de descubrir esas partes oscuras y esas otras brillantes que aún no conozco y que forman parte de tí. Sí, cuando no estoy contigo te echo de menos y, cuando estoy contigo, siempre quiero más.
Me resultas seductor, atractivo e interesante por dentro y por fuera. Posees las cualidades que más admiro en una persona: sinceridad, lealtad e integridad. Y, al mismo tiempo, tienes todo lo que espero de alguien que esté a mi lado: eres cariñoso, educado, caballeroso, pasional y te gusta que yo también sea pasional y cariñosa.
Me aprecias y me valoras tal y como soy y siempre das mucho más de lo que pides. Eres generoso y te gusta intentar hacer felices a las personas a las que quieres -aunque eso a veces te haga perder la perspectiva de lo que tú quieres o necesitas-. Contigo basta con ser yo misma y que tú seas tú mismo para que estemos bien -aunque nos sintamos mal cada uno con nosotros mismos- y eso hace que cada día me gustes más.
Puede que últimamente te piropee demasiado, pero me nace así. Siento algo muy intenso por ti y necesito expresarlo. A veces tengo miedo a abrumarte o a aburrirte con mis palabras. Pero no recordaba lo que era estar enamorada, esa sensación de desear tanto a una persona, de estar queriendo hablar con ella, o verla, o tocarla, o todo al mismo tiempo o, simplemente, de tenerte cerca.
Contigo hago cosas que no había hecho antes y ni tan siquiera me lo planteo. Confío en tí y siento que contigo no me puede pasar nada malo. Me encanta tu pasión por el jazz, tu amor por tu hijo y tu forma de dedicarte a las cosas que te llenan aunque tú a veces no seas consciente. Desde fuera se ven de otra manera. Quiero aprender de tí y contigo y, espero que tú puedas hacer lo mismo contigo. No puedo prometerte varitas mágicas ni alfombras voladoras, pero sí darte todo lo que tengo dentro, que no sé si es poco o mucho, pero es lo mejor que puedo ofrecerte.
No podía irme a dormir sin escribir esto. Llevo desde ayer dándole vueltas. Desde que entraste por la puerta de mi casa y te vi tan increíblemente atractivo, me sentí desbordada -en el buen sentido- por mis sentimientos. Intenté expresártelo mediante mis besos y caricias… porque las palabras, cara a cara no se me dan bien. Pero aunque ayer haya sido el detonante, todo esto lleva tiempo en mi cabeza, no es nuevo ni creo que nada que no supieras, pero quería decírtelo.
Jamás había conocido un hombre como tú, excepcional en todos los aspectos, desde los más superficiales hasta los realmente importantes. Nunca nadie me había hecho volar así en todos los sentidos, ni había conseguido que me sintiera tan querida y deseada.
Me comprometo contigo no sólo ser sincera, sino también a no reprocharte nada si alguna vez tú lo eres y lo que me dices no me gusta. Y, aunque no me lo exijas, prometo intentar hacerte feliz, porque pocas cosas hay que desee tanto como tu felicidad.
Te quiero, guapo, y quiero lo mejor para ti, eso no lo dudes nunca…
Tengo triple resaca: resaca de migraña, resaca de alcohol y resaca de amor.
La primera tiene aún para rato, me temo que estaré unos días más fastidiada y a medio gas, pero no me importa, la tengo asumida y forma parte de mí. El dolor de articulaciones y el cansancio generalizado me importan un pito siempre y cuando siga volando…
La segunda no es muy terrible, simplemente tengo el estómago algo fastidiado -en parte también por el empastillamiento de días anteriores- pero, como se suele decir, sarna con gusto no pica.
La resaca de amor es la que más me gusta de todas. Puede que ayer estuviera cansada, dolorida, no tan expresiva como de costumbre -o al menos yo me sentía así- y un poquito borracha, pero conseguiste que me olvidara de todo y me concentrara en mis/tus sensaciones.
No, no tenía ninguna gana de que te fueras. Cero ganas. Estaba especialmente mimosa y tú increíblemente suave y sexy. Y me apetecía estar contigo. En fin, me consuela pensar que, en breve, podremos elegir cuándo queremos pasar una noche juntos. Pero tengo muchas ganas de tí, en todos los sentidos y entre tu estado, el mío y las circunstancias, cada vez te tengo más ganas.
Me parece fenomanal la exigencia de sinceridad, me da igual que la palabra suene fea. Creo que es lo único que nos debemos exigir el uno al otro, tanto para las cosas bonitas como para las que no lo son tanto. Sí, no te siento tan cerca, pero no voy a dejar que te me escapes tan fácilmente. Te perseguiré allá donde vayas en tus "retorcidos" pensamientos. Porque estoy enamorada de tí y me siento feliz de tener resaca de amor. ¿Hay algo más bonito?
Me da rabia estar así. Me da rabía no ser capaz de hacerte reír porque apenas puedo sonreír. Me da rabia no decir lo que pienso porque no soy capaz de hilar pensamientos. Me da rabia no poder estar contigo cuando estoy contigo porque, simplemente, no estoy.
Sé que lo hago lo mejor que puedo dadas mis circunstancias. Me llevo hasta más allá de lo que a veces me parece que puedo soportar, pero siempre puedo aguantar más. Pero querría poder darte y expresarte todo lo que llevo dentro, sobre todo ahora, que sé que lo necesitas, pero no puedo. Estoy aniquilada por el dolor, el cansancio y las pastillas.
No me tomes muy en cuenta, para mí estos días son algo nebulosos, no soy muy consciente de lo que digo, ni cómo lo digo, ni de lo que hago o dejo de hacer. A lo mejor he estado estupenda y ni me he dado cuenta, o no, o sí…. o yo que sé… Ni siquiera sé en qué día vivo.
En fin, te escribiré un día en que esté más lúcida, hoy me siento espesa y cansada, muy cansada…
Lo único que deseo en estos momentos es dormir, descansar, ponerme bien y poder demostrarte lo mucho que te quiero…
Sé que me entiendes, y que quizás no haga falta pedir disculpas, pero cómo te he comentado, me apetece hacerlo. Me disculpo por mi actitud de estos días, por haber parecido más distante que de costumbre. Todo esto que está sucediendo me agobia, angustia y asusta a partes iguales, pero eso no debería ser excusa para alejarme de ti, y más un día cómo hoy en el que debería haberte cuidado y mimado un poco. Estoy dando pasos por un camino desconocido y del que no sé las consecuencias, no estoy acostumbrado a no tener todo evaluado y hace que esté disperso.
Me he dado cuenta hoy más que nunca de esa distancia. Me has estado abrazando y besando y yo estaba con la cabeza en otro lado. No he reaccionado a tus caricias y eso me hace sentir mal ahora, por mí y por ti.
Ahora que no estás en plena forma tú tampoco no me atrevo a pedirte nada, pero me gustaría que la próxima vez que me veas así, alejado de ti, des un paso hacia mi, me agarres de las solapas (mentales o físicas), me mires a los ojos y me digas "¿no tienes cinco minutos para mí?". En ese momento me daré cuenta de mi posición y me volveré a concentrar en ti.
No dejes que me aleje, por dos motivos:
- uno, por que si haces eso perderé perspectiva y mi cabeza dará tumbos más fácilmente
- dos, por que no creo que pueda hacer todo esto si no te siento cerca.
Te agradezco infinitamente tus correos mañaneros animándome, tu aliento, tu apoyo y tus consejos. Mi tendencia es querer arreglarlo y solucionarlo todo por mi mismo, cuando es una estupidez rechazar la ayuda de alguien cómo tú.
Tengo ganas de llegar a un estado de menos tensión por el tiempo y las obligaciones, para así podernos disfrutar mutuamente en tranquilidad.
Te quiero linda