Memoria de pez
Cuando desapareciste de mi ordenador pensé en que quería decirte algo. Luego, no sé por qué, se me olvidó qué quería decirte. Pensaba subir un escalón más con algo, pero se me olvidó. Ahora me acabo de acordar de que me apetecía trepar un rato y me ha vuelto a apetecer, pero lo curioso es que no recuerdo qué quería decir.
Pensarás que es una soberana gilipollez, pero imagínate estar durante horas en un gran globo tipo marihuana de Amsterdam pero sin buen rollo -tampoco malo- pero con malestar general. La cabeza se te embota y me siento muuuuuuy torpe. Y eso, a una mente hiperactiva como la mía, le resulta muy frustrante.
Mañana es un día raro. Es el segundo aniversario del accidente de Juanma y Sandra, de ahí lo de ir a ver a su familia. Así que si estoy algo particular, no me tomes muy en cuenta… postmigrañosa y tambaleante emocionalmente… no sé por dónde puedo salir. Por suerte, espero estar tan ocupada todo el día como para no recordarlo.
Ains, creo que lo único que necesitaba era desahogarme, ya sabes cómo soy, si no suelto las cosas de una forma un otra me voy enmustiando… (¿Existirá esa palabra? Demasiado fumada como para comprobarlo). Además, creo que tengo fiebre y estoy algo delirante.
¿Sabes? Creo que mi ataque de migraña no ha sido más que el producto de una acumulación de estrés y falta de horas de sueño… salida de Jet, visita a casa de mis padres con su resultado negativo, cambio de situación laboral radical y, tu decisión -esa que tanto insomnio te causa-, que me ha sorprendido -sinceramente, no me lo esperaba- y, cómo no, también me ha provocado más que un tembleque por todo lo que implica para tí. Piensa que puede que tú estés aterrado, pero yo también tengo un poco de "miedito", sobre todo por cómo te vaya a afectar esta nueva situación… y las consecuencias que para todos -yo incluída- pueda tener. Así que, creo que he tenido el equivalente a un estallido de tu frambuesa en versión migraña.
Sea como sea, quería decirte que te quiero … te admiro mucho por el paso que has dado y lo único que puedo decirte es que aunque ahora lo veas todo como una nebulosa, poco a poco las cosas volverán de nuevo al sitio que tengan que estar. Y, si en algún momento decides dar marcha atrás, lo podrás hacer sabiendo que has sido sincero y eso es lo mejor que puedes ser en esta vida. No te preocupes por la sensación de vértigo, es momentánea. Espero que sepas que puedes contar conmigo para todo lo que necesites, quiero hacértelo lo más llevadero posible, hacer al menos todo lo que esté en mi mano para que seas un poquito más feliz.
Iba a escribir más, pero de repente me he quedado sin palabras. Quédate con que te quiero.