Día gris y triste en la capital. Tú a estas horas a punto de despertar para disfrutar de otro día de sol, mar, risas y mojitos. Hoy me apetece especialmente que pudieramos ir a comer juntos. Mi mano sobre tu mano, tu mano en mi pierna, mi mano en tu cuello, los besos entre bocados y sorbos, las risas… Echo de menos el desconectar por unos minutos mirando tu boca, tus ojos, tu cuerpo…
Te preguntabas si en estos días podría olvidarme de ti, pero ya ves no es así. Se te echa de menos a la hora de despertar, de fumar un cigarro y por la noche. Me encantaría tener una ventanita desde la que ver cómo estás disfrutando, sólo con verte unos instantes me conformaría. Los 160 caracteres sólo me dan más ganas de ti…
ains
Escrito a las 13:53 por Jon en
General
No sólo estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo, además estar contigo o no estar contigo es la medida de mis sonrisas. Ya son cuatro los días que hace que no nos vemos, y eso que el fin de semana no se nota demasiado, acostumbrado cómo estoy a no verte, o verte un rato.
Y sí, se te echa de menos, independientemente del estado anímico en el que te encuentres me gusta estar contigo, tu sonrisa, tu mirada de gata, tu deseo (mi deseo) que siento cuando te tengo cerca… Pero en realidad estoy feliz, tus mensajes dejan ver que te lo estás pasando bien, y te lo mereces, pero no puedo evitar tener ganas de que vuelvas…
En fin, creo que me va a hacer larga la espera, aunque me consuelan las imágenes de nuestras últimas horas juntos, la intensidad, la excitación, el placer, los besos, los abrazos…
ains
Escrito a las 10:58 por Jon en
General
Te quedaste dormido, con una cara de tranquilidad y felicidad pasmosa. No podía despertarte, estaba disfrutando tanto viéndote así y acariciádote que, ¿para qué estropear el momento? Generalmente soy yo la que me quedo dormida, haciendo acopio de mis procesos más masculinos, pero esta vez me tocó a mí velar por tu sueño. No podía imaginarme que me iba a proporcionar tanta satisfacción.
Me encantó la noche. El mojito, la conversación y, cómo no, el sexo, tan deseado, tan apasionado, tan sensual que sólo de recordarlo me derrito. Algunas veces pienso que tratamos de apurar tanto el tiempo que no disfrutamos del todo. Me encanta dormirme contigo después de hacer el amor. Me encantan esos silencios que no dicen nada y al mismo tiempo dicen muchas cosas. Y no considero que estemos desaprovechando el tiempo, simplemente, lo disfrutamos de otro modo.
Siento una conexión especial contigo y eso se traslada a todos los ámbitos de nuestra relación. No podía imaginar que alguien, con tan sólo rozarme, consiguiera perturbarme de tal manera. Ni tampoco que verte disfrutar me excitara más que cualquier cosa que pudieras hacerme. Definitivamente, en mi mundo eres una estrella que brilla con luz propia.
Deseo tenerte a mi lado y también dentro de mí. Sentir que me posees y que te poseo y ver cómo todo se me olvida y no existe más mundo que el tuyo y el mío. Eres un hombre impresionante, que me llenas y fascinas en todos los aspectos, aunque no te quieras todo lo que deberías.
Te echo de menos cuando no estás a mi lado y no te echo de más cuando te tengo cerca. Me gustaría darte más de lo que te doy, pero mi capacidad de dar no está precisamente en su mejor momento. Eres mi amigo y mi amante y te has convertido en alguien muy importante para mí y, créeme, aún me queda mucho amor que darte. Cada vez voy siendo más expresiva, y sé que cada día lo seré más. No puedo (ni quiero) evitarlo, me gustas demasiado…
Escrito a las 1:50 por Rebeca en
General