No puedo decir seis cosas que me hacen feliz con Jon, porque simplemente el hecho de que exista me hace feliz. Pero, lo prometido es deuda así que, como soy una "blogadicta" (o puede que "bloggeradicta") incansable, me veo irremediablemente atraída por la necesidad de escribir este post. No pretendo ser ni tan profunda ni tan intensa como tú, porque no sólo estoy cansada y no me sale sino que, por otro lado, después del mi último y largo post, me cuesta encontrar cosas que decir.
Pero sólo se trata de decir seis cosas que me hacen feliz contigo, y eso es fácil y difícil al mismo tiempo. Así que, allá voy
1.- Me gusta cada milímetro de tu cuerpo. El tacto de tu piel es sorprendente. Tus labios carnosos, suaves y pasionales son fruto de más de uno de mis pensamientos libidinosos. Tus manos consiguen excitarme cada vez que se acercan a mí. Tus ojos, cuando brillan, me enamoran aún más si cabe, con esa energía, tal vez algo triste, emanando por todos los poros. Tu cuerpo, proporcionado, firme, contundente, como tú bien sabes provoca mis miradas lascivas. Me hace muy feliz mirarte, y tocarte, y besarte y disfrutar de todo tu cuerpo. Y no hablo sólo en el plano sexual, que me enloquece, sino desde tu mano suavemente posada en mi rodilla cuando conduces, pasando por tu cuerpo desnudo rozando el mío cuando vienes a despertarme hasta llegar al aroma que desprendes… que suavemente me mata. Verte y saber que puedo disfrutar de ese cuerpo me alegra mucho la vida.
2.- Me hace disfrutar contigo cualquier cosa que tenga que ver con comida. Me gustó mucho verte cocinar, tan entregado, saboreando cada una de las cosas que hacías. Verte así de feliz me hace feliz. A tu lado me siento un poco "pardilla" con la cocina, y siento una gran curiosidad por aprender de ti en este sentido. Y también me resulta excitante ver cuánto te agrada que exprese mis sentimientos hacia la comida. Se nota que te gusta verme así y, poder ser yo misma, aunque gima delante de un plato de comida, me resulta espeluznantemente irresistible. Y como esto la música, la literatura, en menor medida el ajedrez y todas las múltiples aficiones que comparto contigo.
3.- Me pierde que me retes y retarte, o que retemos juntos. Me puede jugar contigo. Me da igual que sea apostar por una fabada que unirnos para putear a nuestros jefes. Siento que puedo compartir contigo cosas que la mayor parte de la gente ni se plantearía. ¿Para qué? Hay cosas que son tan divertidas…. Todos al crecer perdemos esa parte de niños, unos más y otros menos, pero esas risotadas sanas que nos tiramos a veces, entre pique y pique intelectual, son de lo más bello que me puedes dar.
4.- Me tiene totalmente sobrepasada tu manera de buscar tiempo para estar conmigo. Esa preocupación, esa dedicación, ese deleite, esa manera de cuidarme… no estoy acostumbrada, lo reconozco. Esa sensación cuando vienes a despertarme por las mañanas es absolutamente mágica. Me haces sentirme como una princesa de un cuento de hadas. Bueno, no, que eso es muy cursi, pero me haces sentirme la mujer más especial del mundo.
5.- Me sorprendió -agradablemente, por supuesto-, la primera noche que "pasamos" juntos. Puede que no fuera el polvo del siglo, pero desde luego puede entrever lo que podía ser nuestra relación en ese sentido. ¡Fiú! Ni de coña. Estaba muy equivocada. Sí, queda mucho por mejorar, los dos lo sabemos, pero te aseguro que has superado mis expectativas con creces. Cada uno de nuestros encuentros, conclusos, frustrados, de degustación o a la velocidad del rayo me dejan con una sonrisa de oreja a oreja. Y eso es porque has conseguido darme los orgasmos más largos e intensos de mi vida sexual.
6.- Pero, lo que más feliz me hace contigo es, sin lugar a dudas, una cosa mucho más simple: que estés. No puedo negarte que estoy irremediablemente enamorada de tí y cada minuto que conseguimos sacar para estar juntos es ya en sí mismo un motivo de felicidad.
Soy feliz cuando te veo feliz y me haces feliz.
Soy feliz a tu lado y feliz cuando sin estarlo lo sigo estando.
Soy feliz cuando me toco pensando en ti y cuando pienso en ti tocándote.
Soy feliz cuando me ruborizas y feliz cuando hago algo que me sube los colores para que tú lo disfrutes.
Soy feliz pensando cómo sorprenderte y feliz viendo tu cara de sorpresa.
Soy feliz con tus pequeños detalles y feliz con los grandes.
Soy feliz por todo lo que me das y porque me dejas que te dé.
Soy feliz cuando sonríes y feliz cuando me miras sonriente.
En definitiva, soy feliz porque existes y compartes tu existencia conmigo.