Te deseo. Mucho. Es más, no sabes cuánto te deseo. Llevo unas cuántas horas caliente. Esta mañana me hubiera encantado que, en lugar de ponerte la ropa al confesarte mis "pensamientos", te colaras en la cama conmigo y apagaras mi calentura. Pero como suponía, no ha sido así.
Es una pena que no seas más "mañanero". ¿O es el llegar al no trabajo lo que te frena?
Sea como sea, te deseo. Mucho.
Escrito a las 7:38 por Rebeca en
General,
Picoteo
Nunca nadie me había hecho sentirme tan especial.
Muchas gracias 
Escrito a las 0:47 por Rebeca en
Picoteo
No puedo evitar suspirar, claro. Anoche te lo dije, pero quiero repetírtelo: alguien me tenía que haber dicho antes que el sexo era eso.
La verdad es que el sexo no es el sexo en sí sino todo lo demás, y me sigues teniendo extasiada…
Y no puedo evitar estar en este estado de "aborregamiento" enamoradizo, así que si suspiro, ya sabes por qué es…
Te quiero, guapo.
Escrito a las 10:21 por Rebeca en
Picoteo
TE QUIERO 
Escrito a las 1:25 por Rebeca en
General,
Picoteo
Puede que nuestro reencuentro no saliera como esperábamos, pero, a pesar de los percances, fue una tarde especial para mí, aunque no lo creas. Es algo difícil de explicar, pero sentirme tan bien estos días contigo ha hecho también que, sexualmente hablando, empiece a ser quien soy y a sentir las cosas que espero sentir.
Supongo que me sentía bloqueada y por fin me he liberado, al menos un poco. Y te aseguro que todo ese "saboreo" y redescubrimiento de sensaciones extasiantes resultó fabuloso.
Te tengo muchas ganas…
Escrito a las 2:49 por Rebeca en
General,
Picoteo,
Éxtasis
Estoy lejos de ti y no me gusta, porque te echo de menos, te deseo y te anhelo. Tus mensajes me hacen vibrar y me frustran porque no estás a mi lado. Tengo ganas de verte, abrazarte y besarte pero, por otro lado, me asusta pensar en el reencuentro porque, como siempre, no tendremos bastante tiempo.
Nunca pensé que podía existir un hombre como tú. Jamás imaginé que me enamoraría de tí: no sabía que podías ser real. Y ahora que sé cómo eres y he descubierto lo feliz que soy contigo, no puedo evitar que seas el centro de mis pensamientos…
Escrito a las 21:30 por Rebeca en
General,
Picoteo,
Piropos
Cuarenta y dos minutos y cuarenta y siete segundos llenos de palabras, pero de palabras vacías.
Cuarenta y dos minutos y cuarenta y siete segundos colmados de preguntas cuya respuesta no quiere entender.
Cuarenta y dos minutos y cuarenta y siete segundos que me dejan, en el fondo, con la sensación de haber hecho lo correcto.
Cuarenta y dos minutos y cuarenta y siete segundos que ya estaba necesitando.
Cuarenta y dos minutos y cuarenta y siete segundos que me liberan y, de rebote, me acercan más a tí.
Sin embargo, yo prefiero pensar en "15 segundos, a todas, luces insuficientes", pero siempre intensos.
Escrito a las 23:00 por Rebeca en
Fuera,
Picoteo
Si sentir cómo sus ojos te miran o cómo se estremece con sólo tocarte consigue que te olvides de todo lo que te rodea y hacer que sólo quieras estar con él, estás perdida…
Si cuando te acaricia desapareces del mundo, si cuando sientes su respiración cerca de tí cierras los ojos y lo único que piensas es en que se pare el tiempo, es que tus emociones se han disparado…
Pero si después de horas de intensidad aún quieres más y, a la mañana siguiente todavía no consigues sacarlo de tu cabeza, es que realmente le deseas…
Escrito a las 10:31 por Rebeca en
Picoteo
Ayer descubrí la forma de saber si realmente deseas a alguien. Es una prueba muy sencilla: cierra los ojos y toca su piel con la yema de tus dedos, sin que ella te toque.
Si la piel que se pone de gallina
es la tuya
es que la deseas
sin lugar a dudas.
Escrito a las 10:05 por Jon en
Picoteo
15 son los segundos que transcurren desde que se cierran las puertas hasta que se vuelven a abrir.
15 segundos para buscar unos labios, una sonrisa, una mirada. 15 segundos para percibir su deseo y demostrarle el mío. 15 segundos en los que me provoca y me excita. 15 segundos para sentir su piel en mis dedos, para acariciar su cuello, su espalda, su cara. 15 segundos para rodearla con mi brazos y acercarla a mi.
15 segundos a hurtadillas, sin relajación posible, temiendo ser sorprendidos. 15 segundos que cada día se apuran más. 15 segundos que animan el día y lo sacan de su rutina absurda. 15 segundos que estresan por su brevedad, pero 15 segundos que no me canso de disfrutar. 15 segundos que algunas personas sin escrúpulos a veces parten por la mitad. Y 15 segundos frustrantes si no los pasamos a solas.
15 segundos, a todas luces, insuficientes.
15 segundos, a todas luces, excitantes.
Escrito a las 10:03 por Jon en
Picoteo